Poesía de

Rodrigo López Quiñones, hijo de Paulina y Gustavo



Rodrigo, niño nuestro

Por Gustavo López Saíz, Bilbao, septiembre 2006


Han pasado las cien mañanas primeras,
y los relojes anotaban las miradas
y mil personas sonreían tus gracias.
Diez deditos cuentan y hablan
y los piececitos recorren caminos quietos e invisibles
arrancando musiquilla a los agradecidos artefactos
sonriendo y mirando a ese universo
que gira, gozoso, en derredor tuyo.


Ir al inicio


Rodrigo nuestro

Por Gustavo López Saíz, Bilbao, junio 2006


Mi semilla
tiene una segunda voz,
después de la mía
y otros ojos, inocentes
miran y admiran
y quizás pregunten
a un mundo
lleno de respuestas
de luces y sombras
donde un sol
promete vida
desde el oro
de su sonrisa.
Sonrisa de un niño
chiquitita y grande
esperanza nuestra.
Alegría y camino
hacia el horizonte


Ir al inicio